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Escuela de Psicología

Facultad de Ciencias Sociales

En auditorio de FACSO, UV despidió a estudiantes que parten a intercambio internacional, incluyendo Psicología.

Se trata de 42 alumnos y alumnas de veinte carreras, que realizarán movilidad en veintisiete universidades de siete países.

Ante el auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales colmado, la Universidad de Valparaíso despidió este viernes 10 de julio a sus 42 estudiantes que parten a intercambio durante el segundo semestre de este año. Se trata de alumnos y alumnas de veinte carreras, que realizarán movilidad en veintisiete universidades de siete países: España, Brasil, Alemania, México, Argentina, Italia y Colombia.

Las y los jóvenes fueron acompañados por familiares, amistades, compañeros y compañeras, en una ceremonia que estuvo encabezada por el rector de la UV, Osvaldo Corrales; el vicerrector de Gestión Institucional, Christian Corvalán; la vicerrectora de Vinculación con el Medio, Paulina Gundelach; el director de Relaciones Institucionales, José Luis Meza, y el gerente de Santander Universidades, Sebastián Bunster. También estuvieron presentes decanos y decanas, además de y directores y directoras de escuelas de las unidades en las que estudian quienes parten al extranjero.

El acto contempló los discursos de José Luis Meza, Paulina Gundelach, Sebastián Bunster, Osvaldo Corrales y Amparo Wilson, estudiante de Diseño, quien realizó movilidad en 2025 y relató su experiencia, los desafíos que enfrentó y superó, y motivó a quienes ahora viajan a aprovechar esta experiencia. También hubo un intermedio musical a cargo de la Agrupación Musical de Cámara de la UV.

“Ojalá todos puedan atreverse a tomar esta oportunidad”

Laiz San Martín es estudiante de la carrera de Kinesiología y partirá a realizar su práctica clínica a la Universidad Federal de Santa Catarina, en Brasil. “Elegí esa universidad porque, en primer lugar, tengo a mi familia allá, así que estoy muy contenta porque voy a poder visitarlos; voy a poder también conocer un poco más del país, porque yo soy de allá. Así que estoy muy muy contenta por la oportunidad y por también abrirnos estas puertas hacia afuera que tiene la Universidad de Valparaíso”, contó.

Diego Vicencio estudia Diseño y va la Universidad Nacional de Cuyo, en Mendoza (Argentina). Comentó: “Allá voy a estudiar Artes Plásticas. Esta oportunidad para mí ha sido un poco difícil de llevar, pero a la vez la Universidad me ha dado muchas facilidades para poder realizar mi intercambio. Espero que este haga una experiencia gratificante para mi persona, ya que me gusta mucho descubrir nuevos lugares, nuevos territorios. Ojalá que todos se puedan atrever a tomar esta oportunidad, para poder ir y demostrar lo que han enseñado acá en todo el mundo”. 

El rector Osvaldo Corrales, en tanto, puntualizó en que “Chile, al ser un país lejano, tiene una mayor necesidad de ser muy activo y destinar muchos recursos en lograr que no solo las y los estudiantes, también los académicos y académicas, tengan oportunidades de interactuar con sus pares de otros países. Tener esa mirada global hoy día en un mundo que es cada vez más interdependiente, es una necesidad y un deber de las instituciones”.

Por otra parte, sostuvo, “está también la experiencia que para un joven de pregrado supone la posibilidad de compartir con pares de otras latitudes, porque eso obviamente enriquece su vida personal, su biografía, pero ciertamente también su formación profesional. Y es por eso que la Universidad de Valparaíso asumió esto como un desafío. Desde la vuelta de la pandemia hemos estado tratando de intensificar, en la medida de nuestras capacidades, la experiencia de movilidad internacional presencial, pero también otras experiencias de internacionalización, como lo que llamamos internacionalización en casa, es decir, que las y los estudiantes a través de la tecnología, la información y la comunicación puedan departir sin moverse del país con sus pares de otros países y recibir clases de profesores extranjeros. Ese ecosistema nos va a permitir ir ampliando progresivamente el número de estudiantes que están sometidos a experiencias de internacionalización, siendo siempre la más valiosa, la más deseada, la posibilidad de viajar”.

A su vez, José Luis Meza comentó que “este tipo de experiencias es uno de los caminos para evitar que las universidades se vuelvan irrelevantes, así, derechamente. Porque hoy en día, como está el escenario actual, las universidades podrían dedicarse a la generación de contenido científico, por lo tanto, la investigación y la investigación aplicada serían como el único trabajo de las universidades, porque el contenido que está publicado está disponible automáticamente para cualquiera, y cualquiera ya lo enseña infinitamente mejor que cualquier profesor. Por lo tanto, básicamente lo que las universidades debieran estar empezando a hacer, a mi juicio, es inventar formas de promover experiencia y aprendizaje. Y como lo decía en el discurso, la movilidad es una de las mejores experiencias de aprendizaje, por lo completa que es. Entonces, no solo esta cuestión de la movilidad significa mantener una suerte de inercia y responder a una necesidad estándar de las universidades, sino que implica pavimentar un camino futuro para enfrentar estos nuevos desafíos de la empleabilidad y la inteligencia artificial”.

El director de Relaciones Institucionales también hizo hincapié en el foco que se ha puesto en enviar estudiantes a otras universidades de Latinoamérica: “Hay todo un movimiento impulsado principalmente por las universidades públicas latinoamericanas que se llama el Sur Global, que en definitiva busca hacer frente a la mirada del planeta hacia el norte, digamos. Hay en el sur una potencia súper importante de conocimiento y capacidades productivas que podría perfectamente permitirnos sostener el planeta. De los cinco millones de estudiantes que se mueven en el mundo al año, no más del tres por ciento viene a Latinoamérica. La mayoría de nuestros estudiantes van al norte. Entonces, efectivamente hay un esfuerzo por sostener el sur como destino”.

Finalmente, Sebastián Bunster comentó que “el banco (Santander) ya lleva cerca de treinta años de apoyo a lo que es la educación superior en distintos programas, y las becas de movilidad internacional son uno de los aportes importantes que hacemos. La misión del banco es apoyar a las personas, tanto financieramente y en la labor diaria que hacemos como banco, pero también por el lado que se definió, que es la educación. Y ahí es donde nosotros hemos estado apoyando este programa por tanto tiempo. El tema de la movilidad para los estudiantes es un cambio importante, tanto en lo profesional y en lo que se aprende, pero también en las relaciones interpersonales, en poder conocer a gente de distintas partes del mundo, en poder hacer esa red de contactos que les pueda también servir en el futuro. Así que es un cambio importante, es un evento para ellos, hay un cambio desde antes a después de hacer ese intercambio”. 

Los estudiantes que parten

Beca AUGM:

Alonso Meriño, de Ingeniería en Negocios Internacionales, a la Universidad Federal de Minas Gerais (Brasil).

Beca Ingeniería 2030:

Sebastián Pavez, de Ingeniería Civil Biomédica, a la Universidad de Bolonia (Italia).
Javiera Chila, de Ingeniería Civil Biomédica, al Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (México).

Beca Santander:

Nathalie Bravo, de Cine, a la Universidad de Bolonia (Italia).
Constanza Valenzuela, de Administración Hotelera y Gastronómica, a la Universidad Autónoma de Baja California (México).
Juan Silvestre, de Sociología, a la Universidad Autónoma de Madrid (España).
Emilio Sapiaín, de Arquitectura, a la Universidad de Alcalá (España).

Berena Delgado, de Arquitectura, a la Universidad de Alcalá (España).
Valentina Casalino, de Educación Parvularia, a la Universidad de Málaga (España).
Amanda Castro, de Arquitectura, a la Universidad de Málaga (España).
Constanza Tejada, de Gestión en Turismo y Cultura, a la Universidad de Málaga (España).

Javiera Pinilla, de Enfermería, a la Universidad de Valencia.
Joaquín Vilches, de Psicología, a la Universidad del País Vasco/Eusekal Herrico (España).
Laiz San Martín, de Kinesiología, a la Universidad Federal de Santa Catarina (Brasil).
Sofía Gallardo, de Química y Farmacia, a la Universidad Federal de Santa Catarina (Brasil).

Miranda Navarro, de Diseño, a la Universidad Federal de Santa Catarina (Brasil).
Diego Vicencio, de Diseño, a la Universidad Nacional de Cuyo (Argentina).
Ayline Tapia, de Pedagogía en Música, a la Universidad Nacional de Cuyo (Argentina).
Benjamín Orellana, de Arquitectura, a la Universidad Politécnica de Madrid (España).

Anabel Lobos, de Gestión en Turismo y Cultura, a la Universidad Politécnica de Valencia (España).
Amaranta Araya, de Diseño, a la Universidade Estadual de Campinas (Brasil).
Felipe Cáceres, de Gestión en Turismo y Cultura, a la Universidad de Manizales (Colombia).
Lucas Saavedra, de Ingeniería en Negocios Internacionales, al Instituto Tecnológico de Núremberg Georg Simon Ohm (Alemania).
Javiera Núñez, de Ingeniería en Negocios Internacionales, al Instituto Tecnológico de Núremberg Georg Simon Ohm (Alemania).

Cabe acotar que Banco Santander entregó 37 becas a la UV; las dieciséis restantes se ocuparán en el primer semestre del 2027.

Estudiantes que viajan con recursos personales:

Ramiro Morales, de Ingeniería Civil Industrial, a la Universidad Del País Vasco/Eusekal Herrico (España).
Martina Pizarro, de Ingeniería en Negocios Internacionales, al Instituto Tecnológico de Núremberg Georg Simon Ohm (Alemania).
Gabriel Leiva, de Ingeniería en Información y Control de Gestión, a la Universidad Autónoma de Madrid (España).
Diego Díaz, de Administración Pública, a la Universidad Autónoma de Querétaro (México).
Isidora Araya, de Derecho, a la Universidad de Bolonia (Italia).
Florencia Riveros, de Psicología, a la Universidad de Girona (España).

Benjamín León, de Arquitectura, a la Universidad de Granada (España).
Emilia Lobos, de Química y Farmacia, a la Universidad de Granada (España).
Macarena López, de Fonoaudiología, a la Universidad de Oviedo (España).
Iván Cárdenas, de Psicología, a la Universidad de Girona (España).
Anastasia Arriagada, de Diseño, a la Universidad Miguel Hernández de Elche (España).
Amaranta Córdova, de Diseño, a la Universidad de Málaga (España).

Bernardita Arqueros, de Psicología, a la Universidad del País Vasco/Eusekal Herrico (España).
Fernanda Martínez, de Arquitectura, a la Universidad Politécnica de Madrid (España).
Martín Horta, de Diseño, a la Universidad Politécnica de Valencia (España).
Alfonsina Carmona, de Diseño, a la Universidad Federal Fluminense (Brasil).
Valentina Basualto, de Diseño, a la Universidad Estadual de Campinas (Brasil).
Valeria Vargas, de Ingeniería en Negocios Internacionales, al Instituto Tecnológico de Núremberg Georg Simon Ohm (Alemania).

Jornada 'Vulnerabilidad Humana: Enfoques Interdisciplinarios para la Investigación Social'

El encuentro fue organizado en el marco de las actividades académicas que considera el Magíster en Métodos para la Investigación Social que imparte la Facultad de Ciencias Sociales de la UV y en su desarrollo colaboraron la Universidad de La Frontera y la Red Latinoamericana de Filosofía y Psiquiatría.

Reunir y analizar distintas miradas sobre las características, condiciones, susceptibilidades, formas de pensar y los modos de actuar que en general definen a las personas en la actualidad, en cuanto individuos o como integrantes de un sistema o de una comunidad, con la finalidad de comprender sus múltiples dimensiones, alcances e impacto en ellas, fueron los objetivos centrales del seminario “Vulnerabilidad humana: enfoques interdisciplinarios para entender la investigación social” que acogió la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Valparaíso.

Dirigido de manera preferente a docentes, estudiantes, licenciados y postgraduados de programas pertenecientes a ese ámbito disciplinario, el encuentro fue organizado en el marco de las actividades académicas que considera el Magíster en Métodos para la Investigación Social que imparte dicho plantel. En su desarrollo colaboraron la Universidad de La Frontera (UFRO) y la Red Latinoamericana de Filosofía y Psiquiatría.

Sus expositores fueron el psicólogo y doctor en Filosofía Pablo López-Silva, profesor e investigador de la Escuela de Psicología de la UV; la doctora en Antropología Alejandra Carreño, investigadora del Centro en Salud Global Intercultural de la Universidad del Desarrollo (UDD); el doctor en Filosofía de la Universidad Nacional de Colombia John Anderson Pinzón, investigador postdoctoral de la UFRO; la médica psiquiatra Vanessa Acuña,  jefa de la Unidad de Trastornos Psicóticos del Hospital del Salvador de Valparaíso y profesora de la Escuela de Medicina de la UV; y la psicóloga y doctora en Psicología Laís Pinto de Carvalho, académica de la Escuela de Psicología de esta casa de estudios.

Elemento intrínseco

Cada especialista abordó el tema al que convocó el seminario desde su propia formación u objeto de estudio, pero considerando al mismo tiempo las diversas acepciones que encierra el concepto de vulnerabilidad, visto además como un elemento intrínseco a cada ser humano que no debe ser asumido —necesariamente— como una debilidad o falencia, y que a su vez depende una serie de factores internos y externos.

Así lo dio a entender en primer término el profesor López-Silva, durante la introducción que realizó en su calidad de coordinador general del encuentro y, por cierto, a lo largo de su presentación, en la que reflexionó sobre las vulnerabilidades psicosociales presentes en el mundo actual, el cual definió como sicofante.

Habló así de un escenario global que surge, se nutre y gira en torno a imposturas derivadas de los modelos de inteligencia artificial (IA), cuyos algoritmos buscan adaptar y hacer coincidir sus respuestas con las opiniones y sesgos de quienes hacen las preguntas, con el fin de complacer en lugar de priorizar la veracidad de los hechos.

En tal sentido, el psicólogo y doctor en Filosofía argumentó que la vulnerabilidad es un concepto que debe ser usado entre comillas, ya que bajo esta perspectiva busca dar cuenta más de susceptibilidades que de ciertas debilidades o incapacidades, frente a las amenazas o peligros que enfrenta hoy la humanidad.

“A nivel general es eso, y a nivel específico, la idea es revisar cómo ciertos fenómenos sociales, como la IA, pero también otros como la migración o la enfermedad mental, dejan mucho más expuesta esa susceptibilidad a ciertos daños o debilidades de nuestra especie. La invitación entonces es a entender la vulnerabilidad no como algo negativo sino característico del ser humano, algo que en definitiva nos hace ser humanos”, precisó el docente e investigador de la Escuela de Psicología de la UV.

López-Silva se refirió de igual modo a la importancia de abordar este tema hoy en día, considerando que se trata de un ejercicio recurrente a lo largo de la historia, que ha sido practicado durante cientos de años por variados pensadores e intelectuales, desde los filósofos medievales hasta los existencialistas de este siglo.

“Estar pensando constantemente en las maneras en las cuales, por ejemplo, el desarrollo tecnológico o los sistemas económicos nos exponen a ciertas situaciones o peligros, y a partir de eso extraer la idea de estar siempre conscientes de nuestra posición como seres humanos, es una habilidad o elemento constitutivo de lo que significa para un individuo ser humano, ya sea en cuanto persona o como integrante de un sistema o comunidad. Por eso, bajo el prisma de las ciencias cognitivas, muchas veces se habla de precariedad. Pero es la misma idea. La idea de que los seres humanos, por definición, vivimos siempre en y desde lo precario, en el sentido de que siempre hay ciertas fragilidades a las que estamos expuestos y nos pueden afectar: desde una enfermedad física hasta una crisis económica”, enfatizó.

Contraparte de la resiliencia

El enfoque de la precariedad fue precisamente el que consideró la antropóloga Alejandra Carreño, para quien la vulnerabilidad humana debe ser vista y evaluada como un elemento atingente al mundo contemporáneo.

Según explicó, este concepto es parte esencial del vocabulario que se utiliza en las políticas públicas y, sobre todo, en los medios de comunicación.

“Hay una exacerbación en la utilización de la vulnerabilidad, muchas veces para encubrir desigualdades sociales. Por ejemplo, se habla de poblaciones vulnerables, de vulneraciones de derechos. La contemporaneidad ha exagerado el uso de este concepto, de alguna manera también despojándolo de su relación esencial. Hemos creado la idea de que solo en base a la vulnerabilidad de las personas y de su exposición a ella la gente empieza a tener derechos. Lo cierto es que, al parecer, también se lo emplea olvidando que junto con ser una condición humana, la vulnerabilidad es una suerte de contraparte de la resiliencia o la resistencia; de la capacidad que las personas tienen para reconstruir trayectorias”, sostuvo la investigadora del Centro en Salud Global Intercultural de la UDD.

En línea con lo anterior, la doctora en Antropología planteó que esta perspectiva ha estado presente —de una forma u otra— en las grandes tragedias que la humanidad ha debido enfrentar a los largo de los siglos, pero también y sobre todo en tiempos presentes, a la hora de analizar las trayectorias vitales de las personas que conforman las llamadas poblaciones vulnerables.

Bajo ese entendido, afirmó que le parece particularmente interesante e importante poder debatir hoy sobre ese concepto, sobre su presencia en la política, y de su relación con los conceptos de la reconstrucción, la resiliencia o la gentilidad presentes en las historias de las personas, más allá de las desigualdades sociales que enfrentan.

“Cada vez es más evidente la necesidad de hacer estos análisis interdisciplinarios, de manera de poder anclar estos megaconceptos a las transformaciones que estamos viviendo.  Por una parte, existe conciencia de los distintos procesos que pueden producir formas de vulnerabilidad; se va reconociendo también la diversidad de formas que existen, de violencia, por ejemplo, y eso hace que la vulnerabilidad sea un concepto que necesitamos mirar desde más ángulos. Y, por otra parte, vemos que las transformaciones tecnológicas van poniendo nuevos desafíos que no podemos enfrentar desde un punto de vista unidisciplinario, sino multidisciplinario y en espacios donde puedan dialogar disciplinas que a veces entran en tensión, como la antropología, el derecho, la bioética, la psicología o la filosofía, y analizar las cosas desde más ángulos, que nos permitan responder en tiempo real a los desafíos que nos imponen las transformaciones que estamos viviendo y, también, hacer mejor investigación para, en definitiva, generar cambios sustantivos a nivel social”, concluyó Alejandra Carreño.

Fragilidad creativa

El desafío de aportar un ángulo nuevo sobre la vulnerabilidad humana fue aceptado por John Anderson Pinzón.

Para el doctor en Filosofía de la Universidad Nacional de Colombia e investigador postdoctoral de la UFRO este concepto debe ser asimilado al de fragilidad, condición que —según él— hace posible que cada persona sea endeble, inconsistente y, a fin de cuentas, maleable, lo que a su juicio le otorga la capacidad de ser creativa para atender, modificar y cuidar lo que es y tiene, según corresponda.

“Esta reflexión alude al hecho de que uno se vuelve creativo por ser frágil. Cuando uno no se siente frágil sino seguro, y por tanto no se autopercibe vulnerable, asume que todo lo que es, tiene o está en el mundo le ha sido dado, está arreglado. En ese momento deja de ser creativo, porque tiene menos incentivos para imaginar, ingeniar o inspirarse frente a un potencial cambio o amenaza. Y por ello no se preocupa ni se ocupa mayormente frente a lo nuevo o diferente. Por el contrario, cuando uno se siente frágil y se autopercibe vulnerable, se obliga a actuar y a repensar más las cosas: se prepara. Por ejemplo, si uno a la pareja la da por sentada, o a la familia o a la salud, no las cuida. Pero si no las siente así, entonces les presta atención y activa su creatividad frente al eventual problema; qué hago para evitar esto o aquello. En el fondo, se obliga a actuar y a repensar las cosas”, arguyó.

Al respecto, y frente al papel que hoy ocupan las tecnologías de la información y la comunicación en la vida cotidiana de las personas, el doctor Pinzón afirmó que una manera de ser creativos al utilizarlas es evitar perder agencia.

“Lo que está en juego en este nuevo escenario, donde la inteligencia artificial se asoma como elemento primordial, es nuestra capacidad de estar presentes nosotros y no dejar que ella lo esté por nosotros. Una manera muy descuidada de relacionarnos con la tecnología es permitir que nos haga todo. No podemos perder la capacidad de estar presentes en todo lo que hacemos ni dejar de pensar críticamente. La tecnología es una ayuda para ello, pero no es más. Si tú no estás presente en lo que haces en tu vida, en lo que piensas, no puedes ser agente. Y si no eres agente de tu vida, entonces no puedes conocer ni ser responsable”, cerró.

Otros alcances

Las exposiciones de estos tres invitados al seminario fueron complementadas por la psicóloga y doctora en Psicología Laís Pinto de Carvalho, académica de la Escuela de Psicología de esta casa de estudios, cuya presentación fue un breve recorrido por la vulnerabilidad humana en el estudio de los desastres, en la que dio cuenta de la relación de este concepto con los espacios físicos, el territorio y la pobreza.

A ella se sumó la médico psiquiatra Vanessa Acuña, jefa de la Unidad de Trastornos Psicóticos del Hospital del Salvador de Valparaíso y profesora de la Escuela de Medicina de la UV, quien enfocó su intervención en la vulnerabilidad que experimentan las mujeres que son diagnosticadas y padecen de esquizofrenia.

 

 

Profesora Pinto de Carvalho participa en conferencia de Medicina Narrativa

La académica Laís Pinto de Carvalho participó el jueves 11 de junio como conferencista en la Octava Jornada de Medicina Narrativa y Quinta de Humanismo en Salud: “Hacia la Justicia Epistémica”, realizada en la Sede del Colegio Médico, en Viña del Mar.

El evento fue organizado por el Laboratorio de Medicina Narrativa de la Escuela de Medicina de la Universidad de Valparaíso, y reunió a distintas voces del campo de la salud, las humanidades y las ciencias sociales para reflexionar sobre los vínculos entre narración, experiencia, reconocimiento y justicia epistémica.

En la jornada, la académica dictó la conferencia plenaria titulada “¿Quién tiene derecho a narrar(se)? Cuerpo-territorio, dignidad de la experiencia y disputas por la justicia epistémica”, en la que abordó cómo las jerarquías epistémicas definen qué experiencias son consideradas válidas y cuáles quedan fuera de los relatos legítimos.

Durante la actividad, la conferencia fue registrada visualmente por la asistente del evento y dibujante Valeria Díaz Orrego, quien elaboró dibujos a partir de la escucha de la presentación. Sus obras presentan de una forma sensible la interpretación y traducción gráfica de las ideas, afectos y preguntas abiertas por la conferencia

La actividad constituyó un espacio relevante para la Psicología, ya que la justicia epistémica permite pensar críticamente quiénes son reconocidos como sujetos de saber, qué experiencias son legitimadas o deslegitimadas, y cómo las prácticas de investigación, escucha e intervención pueden reproducir o cuestionar desigualdades.

Desde esta perspectiva, contribuye a una conversación interdisciplinaria sobre las formas de narrar, escuchar y reconocer experiencias históricamente subalternizadas, abriendo preguntas sobre el vínculo entre conocimiento, dignidad, cuerpo-territorio y justicia.

CAPSI y Gerópolis organizan jornada de reflexión sobre el buen trato a las personas mayores

Gerópolis UV y Centro de Atención Psicológica de la Escuela de Psicología realizaron jornada en la sala Rubén Darío.

Junio es el Mes del Buen Trato a las Personas Mayores, con el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, que se celebró el lunes 15 como fecha principal. Este año, las conmemoraciones tienen un significado especial tras la reciente promulgación de la Ley Integral de las Personas Mayores y de Promoción del Envejecimiento Digno, Activo y Saludable, que reconoce quince derechos específicos para este grupo etario, entre ellos la igualdad y no discriminación por edad, el trato digno y la atención preferente, el acceso a la salud, el trabajo, la educación, la conectividad y la participación comunitaria, además de crear la Política Nacional de Envejecimiento, que permitirá coordinar las acciones del Estado para enfrentar los desafíos asociados al cambio demográfico.

En ese marco, el Centro Gerópolis y el Centro de Atención Psicológica de la Escuela de Psicología (Capsi) de la Universidad de Valparaíso organizaron la jornada “Diálogos sobre bienestar emocional y envejecimiento”, que contempló la presentación de la obra teatral “Protocolo Venus” y un posterior conversatorio.

La actividad se desarrolló en la sala Rubén Darío del Centro de Extensión UV, donde alrededor de setenta personas presenciaron la obra de la Escuela de Teatro Artista Innata, actuada por diez mujeres mayores dirigidas por Alejandra Saavedra, quien realizó el montaje tras un proceso de observación a personas mayores para identificar sus inquietudes y reflexiones con relación al proceso de vida que están enfrentando. La metodología de la escuela invita a la creación colectiva y las alumnas tuvieron la libertad de crear sus propios diálogos en base a la estructura dramatúrgica que la directora diseñó.

La obra trata de un grupo de mujeres se conocen en un lugar clandestino y escondido que lleva por nombre Protocolo Venus. Cada una de ellas ha llegado con un objetivo personal para dejar atrás una vida que no las satisface. En este lugar vivirán un proceso de transformación donde tendrán que cuestionar sus elecciones y creencias para liberarse de todo lo que las limita. El montaje mezcla ciencia ficción, humor y drama para invitar a revisar dogmas y el rol que la mujer ocupa en la sociedad. 

A continuación, se realizó un conversatorio en el que participaron la psicóloga clínica Luisa Reyes, asistente habitual de las actividades de Gerópolis, y el doctor Rodrigo Cabrera, director del recientemente creado Magíster en Gerontología Social con Enfoque Transdisciplinario, que dio lugar a una ronda de comentarios de parte de las y los asistentes a la jornada.

“Unimos el arte con la terapia”

La profesora Macarena Mena, coordinadora del Capsi, explicó que la idea de esta actividad en conjunto con Gerópolis nació del hecho que “el Centro de Atención Psicológica está cada vez abriendo más prestaciones en el área de la salud mental. Tenemos atenciones individuales, atenciones grupales, hemos integrado otros profesionales de, por ejemplo, Trabajo Social, Sociología, Psicología, y creemos también que esta manera de unir el arte con un conversatorio, con conversaciones tan profundas que tienen que ver con el género, con las masculinidades, lo que implican los prejuicios, estas creencias limitantes que nos muestra la obra nos permiten mirar a las personas de otra manera. Creemos que también es terapia, y acercar entonces el Centro de Atención Psicológica a otro tipo de intervención es parte de la misión que hoy día tenemos y también una responsabilidad como Escuela de Psicología, siguiendo el sello de la Universidad de Valparaíso: cómo acercamos el arte y cómo unimos el arte con la terapia y con procesos de transformación”.

El doctor Rodrigo Cabrera comentó que “es una gran apuesta como Magíster en Gerontología Social estar presente en estas actividades que son de difusión, donde se visibiliza a las personas mayores, donde las personas mayores además ponen su corporalidad, en este caso mujeres mayores, que logran transmitir además un mensaje bastante crítico, de una manera bastante divertida también, y que nos invita a ir venciendo el edadismo, la discriminación por la edad. Nos invita también a reflexionar respecto a los mandatos sociales que se han vivido por tanto tiempo. Entonces es de suma importancia estar aquí presente y colaborar siempre con lo que se pueda, no solo dentro de la Universidad, sino también fuera, con las instituciones propias y con las instituciones externas. También es pensar en el rol social que tiene la Universidad, la vinculación que tiene con la comunidad, con el medio en general, no solo en términos de formación de estudiantes, sino también en cómo a nosotros nos interesa ser un referente frente a la opinión pública, un referente del pensamiento nacional y latinoamericano respecto a las ideas que se están trabajando, respecto al tema de las personas mayores y cómo nosotros nos hacemos parte de esa crítica con el trabajo constante que estamos realizando siempre”.

Alejandra Saavedra relató cómo nació la idea de trabajar con personas mayores en una escuela de teatro. “Inicialmente yo siempre tuve talleres para niños, adolescentes y adultos y las mismas personas que iban a los talleres de adultos empezaban a preguntarme si había un taller para personas ya mayores. Entonces dije, bueno, es una necesidad, parece que las personas de arriba de setenta quieren estar entre sus pares. Y ahí comencé a crear este taller hace tres años y para mí, si bien cada grupo es único y todos los grupos me encantan, este grupo tiene algo muy especial, como que la energía grupal es una energía muy pacífica. Los grupos más jóvenes son más ansiosos, más frenéticos, más caóticos, y acá es como otra cadencia, otro ‘mood’, otra vibra. Y eso a mí me hace súper bien, porque cuando llego a las clases con ellas como que bajo, me calmo. Además, he aprendido mucho de la etapa de vida en la que ya están y también me he visto con la necesidad de ir estudiando ejercicios que se relacionen en potenciar cosas que ellas necesitan potenciar. Hacemos muchos ejercicios de gimnasia cerebral en clase, por ejemplo, trabajamos la coordinación, la memoria, las cosas que ellas comentaban que ya en esta etapa de su vida están como más débiles.  También ha sido súper interesante para mí aportar en eso, para el bienestar también de ellas”.

Profesor Berroeta participa en la III Jornada Internacional “Psychology Forward: Explorando los Avances Innovadores en la Psicología Actual y Futura”

El profesor Héctor Berroeta, académico de la Escuela de Psicología de la Universidad de Valparaíso, participó como expositor en la III Jornada Internacional “Psychology Forward: Explorando los Avances Innovadores en la Psicología Actual y Futura”, organizada por el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid.

La actividad, desarrollada en modalidad telemática y transmitida a través del canal de YouTube de la institución organizadora, reunió a especialistas de distintos países para reflexionar sobre los desafíos y proyecciones de la disciplina.

En este contexto, el profesor Berroeta presentó la ponencia “Disrupción del vínculo socioespacial y bienestar subjetivo: aportes desde la psicología ambiental comunitaria en contextos de desastre y transformación urbana”, abordando cómo los cambios y rupturas en los territorios impactan las relaciones de las personas con sus entornos y su bienestar.

Felicitamos a nuestro académico por representar a la Escuela de Psicología UV y contribuir al diálogo internacional sobre problemáticas contemporáneas de gran relevancia para la disciplina.

Clase Magistral del profesor Pablo López-Silva

El día 9 de Junio, el Dr. Pablo López-Silva, profesor titular de la Escuela de Psicología de la Universidad de Valparaíso, fue invitado a realizar una clase magistral al equipo clínico y académico de la Clínica Psiquiátrica Universitaria (CPU) de la Universidad de Chile. El profesor presentó una clase titulada 'Sobre la demarcación entre creencias religiosas y delirios con contenido religioso: Un enfoque fenomenológico empíricamente informado' donde profundizó algunos de los aspectos investigados en el marco de su proyecto Fondecyt Regular nº 1221058 titulado 'La Arquitectura del Delirio'.